martes, 22 de octubre de 2013

Los vampiros: Sexo y Sangre, una mezcla inmortal







Los vampiros nunca pasan de moda.
Cualquiera pensaría que a estas alturas, ahora que por fin nos hemos librado de la última película de Crepúsculo, los vampiros pasarían de moda. ¡Error! Los vampiros nunca pasan de moda. No importa si se trata de una mariposa con ganas de ser mosquito, no señaló a nadie (¡¡Edward Cullen, Edward Cullen!!). O de murciélago que encuentra en la ciudad un increíble bufé libre.
Los vampiros venden.





Se cuentan muchas historias sobre el comienzo de la leyenda de los vampiros. Mi favorita, es la que habla de un grupo de amigos que se reunieron una noche de verano junto al calor de una hoguera. Con el viento susurrando entre los árboles inspirándoles con su gótico ambiente. Allí, con la luna como único testigo hicieron una apuesta que marcaría la historia de la literatura: Cada uno de ellos crearía una historia de terror. Y ganaría quién tuviese más éxito en su obra. Así fue como Percy Shelley escribió A Fragment of a Ghost Story un cuento olvidado por el tiempo. Lord Byron comenzó y nunca terminó un relato conocido como Fragment of a Novel. Mary Shelley creó el engendro que la perseguiría toda su vida: El monstruo de Frankenstein o el nevo Prometeo.
Y John Polidori, un aspirante a escritor que jamás llegó a tener gran fama, escribió una historia corta que le llevaría a la inmortalidad: The Vampyre.



Es curiosa la forma en que algunas cosas pueden llegar a perturbar al ser humano.
Si la historia del vampiro es anterior a esto, si sus leyendas se remontan al egipcio antiguo, si se basan en personajes reales cómo la condesa húngara Isabel Báthory o si los vampiros existen realmente, no es el tema que me interesa tratar aquí. Sin duda es fascinante y probablemente se pudiera discutir hasta la saciedad al respecto, pero este es (aunque no lo parezca) un blog literario y no deseo salirme de esta rama.

¿Qué es lo que hace a los vampiros tan atrayentes?

Es curiosa la forma en que algunas cosas pueden llegar a perturbar al ser humano. El año en que se publicó Las penas del joven Werther la tasa de suicidio entre los joven se alzó alarmante mente. Cuando la primera cinta se estrenó ante el público: Un vídeo de un tren llegando a la estación, provocó gran alboroto entre los espectadores, que huían des pavoridos creyendo que iban a ser atropellados.
El drama, la tragedia, el terror, nos atraen.
Pero hay algo más: ¿Qué llevó a todos esos jóvenes a leer a Goethe? ¿Qué a esas personas al primer cine?  Por algo se dice, que la curiosidad mató al gato. Somos curiosos. Nos encanta el misterio, lo desconocido. Y ese es un aspecto que domina en la criatura vampírica.

Somos curiosos. Nos encanta el misterio, lo desconocido. Y ese es un aspecto que domina en la criatura vampírica.

Entonces, llega la sangre. La sangre. El mayor símbolo vampírico, atrayente no solo para éstas criaturas, sino también para nosotros. Es símbolo de vida, de nuestra propia esencia, y al mismo tiempo presagio de una muerte. Por otro lado, el rojo también tiene otros representantes: En ciertas partes del mundo Caperucita recibe su famosa capa roja con la llegada de su primera regla, y como advertencía de que ya puede perder su virginidad. ¡Oh, si! La sangre permanece siempre ligada al sexo. Por algo a la femme fatale la suelen vestir de rojo.
En una revista de Rolling Stone, al hablar de la serie de True_Blood el mismo autor indicó, que no hay nada más erótico que la penetración de un agujero.
El mordisco de un vampiro es otra perdida de la virginidad, y eso atrae.

De allí que el tema vampiro sea uno de los preferidos para novelas eróticas o románticas. Da igual si hablamos de la versión más cruda de True_Blood o de la versión "vainilla" de Crepúsculo. Desde la primera gran novela de vampiros: Drácula, de Bram Stoker, la correlación entre sexo y sangre ya estaba presente. Claro que la visión de los vampiros cambia: Desde la oscura, malvada y (si se me permite la opinión) bastante buena de Anne Rice, hasta las versiones más edulcoradas cómo algunos personajes de sagas como Crepúsculo o Crónicas vampíricas. Incluso se han llegado a crear versiones alternativas de vampiros, cómo los Vanir de Lena Valenti o los vampiros del manga Vampire_Knight. Pero la atracción, la belleza y el magnetismo siempre están presentes.

Naturalmente, también hay obras bastante menos relacionadas con la sexualidad humana, véase por ejemplo La_hija_de_la_noche. Pero son escasas. En su mayoría, la realidad es, que el sexo y la sangre crean la mezcla inmortal.



1 comentario:

  1. Max Schreck fue uno de los primeros actores en llevar al vampiro a la gran pantalla. Su apellido proviene del alemán y significa susto. http://www.tumblr.com/dashboard

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