jueves, 24 de octubre de 2013

Bandas sonoras que marcaron la diferencia

Somos lo que hemos hecho y lo que hacemos, pero también lo que hemos sentido, lo que hemos visto, lo que hemos aprendido por nuestro camino.
Aunque normalmente en este blog dedique mis artículos a la literatura, e decidido incluir otros artes a este apartado, puesto que todos, de un modo u otro, nos influyen a la hora de crear. Somos lo que hemos hecho y lo que hacemos, pero también lo que hemos sentido, lo que hemos visto, lo que hemos aprendido por nuestro camino. Algunas cosas nos gustan más o menos. Otras nos marcan. Y tal vez una de las cosas que más importancia pueda tener en nuestras vidas, sea la música.
Por un lado, nadie escucha la misma música. Podemos oír los mismos estilos, pero siempre habrá alguna diferencia: Algún grupo, alguna canción que uno ha escuchado y los demás no. Y es que hay tantas versiones, tantos estilos y tantas canciones...
La música siempre nos acompaña. 
Ya sea en un anuncio, cuando la escuchamos en la radio, el teléfono o el MP3/IPod, ya sea en el metro, en un concierto, en un bar, o simplemente cuando comenzamos a cantar en la ducha o mientras cocinamos. A menudo ni nos damos cuenta de cómo una canción puede predisponernos o influenciar nuestro estado de ánimo. Y sin embargo, lo hace. Del mismo modo, una buena banda sonora puede transformar una película mediocre en una aceptable, o una gran película en todo un éxito.
Una buena banda sonora puede transformar una película mediocre en una aceptable, o una gran película en todo un éxito.
Aviso:  las películas marcadas en otro color son links de las bandas sonoras en youtube. Si queréis oír alguna más a parte de las que he puesto, solo tenéis que clicar y seréis redirigidos.

A menudo ni nos damos cuenta de cómo una canción puede predisponernos o influenciar nuestro estado de ánimo.
Una pequeña advertencia: No voy a mencionar aquí musicales (que ya de por sí dependen de sus canciones), ni voy a hacer un listado de bandas sonoras ganadoras o nominadas a los Óscar. Tampoco hablaré de canciones de Disney, por mucho que me entusiasmen Phil Collins, Elton John o ver a un crustáceo con acento jamaicano cantando al son de unas sardinas. Me dedicaré únicamente a mencionar títulos y autores que para mí han marcado un momento determinado en las películas.

Hay directores que a través de sus películas rescatan canciones olvidadas y las llevan nuevamente a  la fama.
Por un lado, hay directores que a través de sus películas rescatan canciones olvidadas y las llevan nuevamente a  la fama. Éste seria el caso por ejemplo de Quentin Tarantino que compone las bandas sonoras de sus películas con canciones geniales de poco renombre. El ejemplo más claro se ve en Pulp Fiction una gran película con una banda sonora excepcional: You Never Can Tell, Son of a Preacher Man o Miserlou son algunas de sus grandes canciones. Pero recopilar éxitos no es una cualidad de un único director: películas como Trainspotting, Easy Rider o Los amos de Dogtown de temáticas poco populares se han convertido en cine de culto debido a su controversia y a sus estupendas bandas sonoras. 


Los casos de selección de canciones, o bandas sonoras creadas por compositores especializados en el campo son los más comunes. No obstante, a veces bandas o cantantes se prestan para una cinta. Los resultados no son siempre los mejores (a mí personal mente, una banda sonora creada por Cali & el Dandee me parece una buena invitación para no ver una película). Pero a veces, las cosas salen mucho mejor de lo esperado. Flash Gordon, por ejemplo, es una película con buenos actores, un guión entretenido, una historia predecible y unos efectos especiales tan terribles, que hacen gracia. Tal vez no sea una de las películas más recordadas, sin embargo, si tiene algo que la convierte en especial: ¡La banda sonora es de Queen! ¿Y quién le diría que no a una película con canciones de Freddy Mercury?

Otras grandes obras del cine, cómo de  last Waltz, cuentan con música de grupos desaparecidos, cuyas fabulosas canciones parecen existir ya solo a través de la película. ¿Realmente alguien ha oído hablar de un grupo llamado The Band?
Por supuesto, no se me olvida mencionar el Graduado. La canción Mrs Robinson, ahora todo un clásico (que aparece en Forest Gump, otra gran banda sonora) fue escrita por Simon and Garfunkel especialmente para la ocasión. En mi opinión, habría resultado toda una desgracia para el mundo de la música (y para los amantes de Dustin Hoffman) que el film no hubiese llegado a estrenarse.



También hay ocasiones donde un cantante le coge el gustillo a las películas y decide participar en más de una. Es el caso de Mark Knopfler, ex miembro de Dire Straits, cuya primera coparticipación en la gran pantalla fue al ponerle la música a Héroe local, una película hermosa con una banda sonora aún mejor. En total ya ha compuesto bandas sonoras para 8 películas, entre ellas la de otra gran película de culto (una de las pocas películas románticas que puedo ver más una y otra vez sin volverme diabética por sobredosis de azúcar) La princesa prometida.

Y llegó la hora de pasar a la parte mayoritaria del tema: Los compositores de bandas sonoras.
La lista de éstos es inmensa. Aunque algunos nombres se repiten con gran frecuencia en el mundo del cine. Y es que hay músicos que han creado algunas de las melodías más cantadas y tatareadas de la historia. Los soundtracks de ciertas películas que basta con nombrarlas, para que nuestra cabeza emita las primeras notas. Un ejemplo grandioso, uno de los más exitosos y famosos es Henry Mancini. ¿Os acordáis de la Pantera rosa? ¿Habéis visto alguna vez Desayuno con diamantes? Bueno, estas son sus obras más conocidas, aunque no las únicas. Creó algunas de las bandas sonoras más divertidas para comedias de mucho ritmo (ganó un Óscar por el musical Víctor o Victoria). Sí queréis entreteneros con un buen Boogie, os recomiendo que escuchéis el de Hatari. O para pasar un rato de risas frente al ordenador con un clásico de la comedia, recomiendo La carrera del siglo.
Aunque actualmente, tal vez los compositores más famosos sean John Williams, James Horner, John Barry (si, es increíble la cantidad de nombres con J que hay, parece que lo hagan a posta) o Hans Zimmer. Para aquellos que no les suenen los nombres, haré aquí un breve resumen de sus obras: (Os aventuro, que si, sois aficionados a sagas, seguro que uno de los John's se convertirá en vuestro favorito).
A Williams, por ejemplo, se le puede culpar de trabajar demasiado con Lucas y Spielberg, puesto que es el creador de las bandas sonoras de Star Wars, Indiana JonesE.T., Jurassic Park, Tiburón, Superman, Harry Potter, La lista de Schindler... ¡Y estas solo son las más famosas! (El hombre no para nunca).
Por su parte, a Barry le debemos la melodia inicial de James Bond y grandes clásicos como Memorias de África o Bailando con lobos (muy recomendable).

La última J se la dedicamos a Horner, autor de grandes soundtracks cómo Titanic (¡Otra vez Celine Dion no, por favor!), Una mente maravillosa, El Zorro (podemos coincidir en que la primera por lo menos era buena), Braveheart (que puso las gaitas de nuevo de moda) o Willow (es una lástima que una película tan entretenida sea tan poco conocida).

Y si vosotros también sois de los que cantáis por casa cosas como "¡Un gran pirata soy!" podéis mandarle un saludo cariñoso a Hans Zimmer, a quién a mi parecer, le encantan las películas de acción: Piratas del Caribe, Gladiator, Inception, Sherlock Holmes, las nuevas de Batman... ¿He de decir algo más?

Bien, ¿a quién me olvido? ¡A, si! ¿A alguién le suena el nombre de Bernstein? Bueno, tal vez para algunas sus obras sean ya un tanto antiguas. En cualquier caso, a mí, personalmente me encanta. La gran evasión, Los siete magníficos y Los Cazafantasmas están entre la lista de canciones que voy tatareando mientras cocino, lavo, tiendo la ropa... (mi familia ya se ha hartado de mí).

No, no me he olvidado de Ennio Morricone. Pero me gusta dejar lo mejor para el final. Si no sabéis quién es, podéis miraros algún Spaguetti Western de Sergio Leone y casi seguro que la banda sonora es suya. Un músico tan bueno que sabe ponerte los pelos de punta y consigue en pocos segundos que ames y odies al mismo tiempo una canción. ¿O quizá solo que te ponga de los nervios? Si no me creéis, escuchad Man with the Harmonica de la película Hasta que llegó su hora. O puede que prefiráis la escena del duelo en El Bueno, el Feo y el Malo.
Claro que si no os gusta la música del Oeste, y antes que penséis que lo estoy idolatrando, (es probable que lo haga, suelo exagerar estas cosas) podéis buscar más piezas suyas, cómo las de la La Misión, con unos instrumentos de viento preciosos o Cinema Paradiso (una película espectacular).

Por otro lado, existen bandas sonoras legendarias de compositores mucho menos conocidos, cómo sería el caso del Padrino de Nina Rota,  Conan, el Bárbaro (mi hermano me mata si no lo incluyo) de Basil Poledouris, o el último Mohicano de Dougie Mclean.



Por supuesto, también voy a aprovechar para destacar dos bandas sonoras poco conocidas que a mí siempre me han gustado. De una banda, aquí tenéis la melodía principal de Dragon Heart, una película de fantasía que forma parte de mi infancia, compuesta por Randy Edelman (otro gran compositor del que no he hecho mención).

Y Summer de Joe Hiaiashi, un compositor asiático muy recomendable, autor entre otros de la banda sonora de El viaje de Chihiro. Por supuesto, podéis comentar y añadir lo que creáis que falta.

Quien quiera saber más, que busque en otro lado.
Por que este artículo se ha acabado.


No hay comentarios:

Publicar un comentario